martes, 11 de enero de 2011

Nuevo Testamento

   
En el Nuevo Testamento, en el Libro de San Mateo, leemos: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, a que un rico entre en el Reino de los Cielos…”. El problemita es que San Jerónimo, al traducir el texto, interpretó la palabra ‘kamelos’ como camello, cuando en realidad su significado (en griego) es una soga gruesa con la que se amarran los barcos a los muelles. En definitiva, el sentido de la frase es el mismo pero, ¿cuál parece más coherente…?

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